Finalizado el verano, hacemos balance de la temporada y los resultados obtenidos este año gracias a dar con el método de nuestro amigo ‘Gaspar Caballero’ han sido realmente bastante satisfactorios.
De todo lo que hemos sembrado no hay ninguna planta que no nos haya dado sus frutos, pero lo más importante es que hemos conseguido acabar con la plagas que teníamos en el huerto la temporada pasada que nos habían causado más que quebraderos de cabeza, pensado incluso en abandonar.
Colores, texturas, olores y sabores increíbles hacen que tus sentidos se agudicen cuando te comes frutos cosechados con agricultura ecológica sin químicas por el medio, por no decir de lo sanos que pueden llegar a ser.
Sus tamaños en nuestro huerto no son demasiado grandes por la escasa profundidad que tenemos de tierra, pero no dicen que el mejor perfume se guarda en frascos pequeños.
También hemos conseguido una gran cosecha de tomates que era una de las hortalizas que más nos estaba dando la lata desde que comenzamos con esta gran ilusión.
A parte de seguir recogiendo cada día tomates y diferentes variedades de pimientos, hemos plantado más lechugas y pronto plantaremos algunas verduras de otoño, repollos, coliflores, brécol, espinacas y grelos.
Lo que estamos comenzando a hacer en las zonas libres de los bancales es ir incomparándole un buen abonado realizado con los excrementos de las gallinas mezclados con hierba recién cortada y dejando madurar.
Y seguimos con días de Sol, pero con días de autentica ciclogénesis como la del otro día que aún con lo bien que habíamos arreglado el invernadero…
¡¡¡Somos lo que comemos!!!
Ingredientes: Tomates Cherry, ajos, aceite de albahaca y sal.
Elaboración:
En primer lugar cortamos en rodajas no muy finas los tomates cherry y los colocamos cubriendo el plato de presentación.
Picamos finamente los ajos crudos, quitándole el nervio central si lo tiene que es lo que repite cuando los comes, y los esparcimos por encima de los tomates.
Finalmente salamos y regamos con un rico aceite de albahaca.
¡¡¡Para los que les guste el ajo!!!
Durante agosto, el tiempo variable en nuestra tierra con días de sol y días de lluvia, pero con altas temperaturas incluso por la noche, ha sido muy beneficioso para nuestro huerto. Como agradecen las hortalizas estás lluvias de verano.
Ya recogimos las remolachas y casi todas las zanahorias, los calabacines y los pimientos no paran, y las tomateras que han aguantado están estupendas, siguen creciendo, sacando flor y cada día maduran unos cuantos tomates.
Pero que diferencia de altura tienen las plantas que plantamos en el invernadero con las que plantamos en el bancal. Lo que hace el calorcito, estar protegidas de las brisas marinas y estar plantadas encima de lo que antes era el gallinero exterior.
Las leguminosas, habas, judías y guisantes, ya han terminado su período de producción y las dejaremos secar en el bancal para que enriquezcan de nitrógeno el suelo.
Las cebollas, que también las hemos recogido todas, las estamos dejando secar con los ajos en un lugar fresco y ventilado para conservarlas durante más tiempo.
Pero no todo va a ser buenas noticias…
Hace unas semanas un fuerte viento nos destrozó parte del invernadero, arrancándole el plástico que lo cubre, rompiendo las cremalleras que quedaban y destrozando parte de las estanterías que lleva en su interior. Con paciencia ya lo hemos arreglado, las estanterías con cinta aislante y cuerdas, y las cremalleras las hemos sustituido por velcro.
Los días que ha estado sin cubrir el invernadero les ha venido muy bien a los tomates y pimientos que tenemos plantados en su interior, se estaban cociendo con tanto bochorno que hemos pasado estos días, con temperaturas que en el exterior superaban los 30 grados, no me quiero ni imaginar los grados que hacia en su interior.
Aprovechando la coyuntura, hemos hecho una ventana en la parte de atrás del invernadero para que corra mejor el aire y no se forme una burbuja en su interior, que creo que fue el motivo por el cual no ha aguantado los fuertes vientos.
¡¡¡Menudo Verano!!!
Ingredientes: Flores de Calabacín, queso del país, huevo, harina, aceite de oliva, aceite de albahaca y sal.
Elaboración:
Las flores de calabacín son un producto muy perecedero, para que no se marchiten conviene recogerlas en el momento que vamos a realizar la receta.
Limpiamos con un pincel las flores de los pequeños restos de tierra que puedan tener y con mucho mimo las abrimos, intentando no romperlas, e introducimos trocitos de queso del país.
Las rebozamos, pasándolas por huevo y harina, y las freímos en abundante aceite de oliva hasta que estén crujientes. Las retiramos, salamos y escurrimos bien en papel absorbente.
Finalmente emplatamos decorando con queso del país y un cherry, y regamos con aceite de albahaca.
¡¡¡Placer de Dioses!!!
Ingredientes: ‘Pimientos de Padrón’, aceite de oliva y sal.
Elaboración:
Comer unos ricos ‘Pimientos de Padrón’ es para mi uno de los manjares más exquisitos que te puedes echar a la boca en esta época del año. Aunque existen diferentes maneras de cocinarlos, la más común es freírlos.
Limpiamos los pimientos debajo del grifo y los secamos bien con papel absorbente antes de freírlos en abundante aceite de oliva hasta que estén tiernos. Salamos y listo.
Mi consejo es freírlos con el aceite no muy caliente, para que nos quede más tierno su interior y no se queme la piel, salarlos con sal gorda y nunca quitarles el rabo, que sirve, además de para comerlos, para que no se empape de aceite su interior.
¡¡¡Una de Pimientos de Padrón!!!