lunes, 27 de junio de 2011

Huerto


Por fin llegó el verano y como lo agradece el huerto. Llevamos unos días estupendos, incluso superando los 30º el sábado, y las plantas y hortalizas no paran de crecer y desarrollarse. Pero eso sí, regándolas todos los días a última hora cuando se pone el Sol e intentando siempre realizarlo en la base, nunca por aspersión, para que no se pudra la planta.


Ya hemos recogido todas las patatas y estamos en la última fase de los guisantes, lo que nos queda ahora es seguir recolectando lechugas, puerros, cebolletas, zanahorias, remolachas, pepinos, brécol y alcachofas, esperar a que maduren los primeros tomates, que este año pienso que por fin los vamos a probar, y que crezcan los pimientos, berenjenas, judías y calabazas.


Este año no se que ha pasado con los calabacines pero solo hemos podido probar los primeros que salieron. A medida que la planta crecía se deformaban y pudrían sus hojas, flores y frutos, y hemos decidido arrancarlos para que no perjudiquen a otras plantas. Es una pena, con lo ricos que están, hay que mirar a que es debido para tratar de que no nos suceda la próxima temporada.


Las berenjenas, que bonitas son con su color particular desde que comienzan a desarrollarse, es otra de las plantas que necesitan un trato especial como los tomates para que se den, este año se están desarrollando bien y creo que por lo menos alguna vamos a probar.


También nos han salido las primeras fresas silvestres, es increíble el tamaño, su intenso color y como se concentra el sabor en ellas, una sola fresa silvestre tiene mucho más sabor que varios fresones juntos.


¡¡¡Viva el Verano!!!